Gestión Financiera de la Universidad

Estimada comunidad,

 

Quiero compartir con ustedes la visión respecto a cómo gestionaremos las finanzas de la Universidad, en el período que iniciaremos el próximo mes de agosto, que lograremos con tu apoyo. Entendemos las finanzas como un instrumento fundamental para dar viabilidad al proyecto académico de nuestra comunidad. Por ello, es nuestra prioridad abordar este asunto con absoluta transparencia, por lo tanto, tenemos el gran desafío de recuperar la liquidez, mejorar el uso de la infraestructura, incrementar los niveles de eficiencia en el uso de los recursos y asegurar una operación capaz de dar tranquilidad respecto del cumplimiento de nuestro programa de gobierno universitario.

 

Vemos con preocupación una práctica que se ha asentado en el último período: los balances 2017, 2018 y 2019 debieron ser publicados con correcciones, debido a problemas de información identificados por los auditores externos, como mantener partidas de conciliaciones bancarias pendientes y registro de bienes de propiedad plantas y equipos en proceso de identificación. Este problema ha provocado una crisis en la credibilidad de la información financiera.  Por ejemplo, en el balance 2017 se ajustó a la baja la utilidad en un monto de MM$2.472 (dos mil cuatrocientos setenta y dos millones de pesos). De igual forma, las utilidades del período 2018 debieron ser reducidas en MM$1.788 (mil setecientos ochenta y ocho millones de pesos). A su vez, el balance 2019 tuvo una diferencia en los activos de MM$10.508 (diez mil quinientos ocho millones de pesos). Adicionalmente, la Contraloría General de la República ha alertado que se mantienen recursos en cuentas que se declaran cerradas y sobre problemas de registro del uso de dichos recursos (Informe 327/2020).

 

A pesar de estos problemas de información, hay una serie de hechos sobre los cuales hay claridad:

 

  1. El balance auditado 2021 registra una deuda de largo plazo de $34.890 millones (en UF y con garantías). De ese total, $22.000 millones están pactados a más de 5 años.
  2. En 2021, el endeudamiento ascendió a $99.035 millones, es decir, un 36% de nuestros activos y un 65% de los ingresos.
  3. El mismo año, la Universidad tenía disponible para hacer frente a sus compromisos de corto plazo, activos corrientes por un monto de $91.660 millones. Sin embargo, en esta cifra se incluyen cerca 14.000 millones de la VRIDEI y 18.000 millones de la UCI. Descontando estas partidas, que en gran parte corresponden a recursos de los proyectos adjudicados por nuestros y nuestras académicas, solo quedan $59.660 millones para hacer frente a los compromisos de corto plazo.
  4. Las construcciones e infraestructura desde el año 2017, no han significado importantes ingresos para la universidad. La rentabilidad de los activos en 2021 fue de un 3,5%. Existe consenso entre los expertos en finanzas en torno a que un retorno de esa magnitud es muy bajo.
  5. El gasto más importante de nuestra Universidad es en remuneraciones (57%), y está bien que así sea, porque cada miembro de la comunidad es de vital importancia para darle vida a nuestro proyecto académico. Sin embargo, es necesario mirar con detalle un ítem que bordea los $ 48.000 millones, denominado otros gastos por naturaleza. Este concepto alcanza un 32% de los ingresos de cada año e incluye gastos de la operación, administración y otros relacionados a nuestra actividad.
  6. El balance 2021 registró $12.671 millones en deudores comerciales y otras cuentas por cobrar, de las cuales, $6.529 millones corresponden al total de aranceles, $3.977 millones facturas por cobrar y otras cuentas por $2.164 millones. En el mismo ejercicio, se declararon incobrables $9.000 millones.

 

Es claro que necesitamos invertir para crecer, qué duda cabe. Sin embargo, esto no se puede hacer de cualquier forma. El alto endeudamiento con el que recibiremos la Universidad implica una pérdida de nuestra autonomía. Asumiremos una universidad dependiente de la banca privada y con mermadas capacidades de financiarse con su patrimonio (73% en 2017; 63% en 2021).

 

El equipo que conformaremos, junto al profesor Pedro Palominos y un grupo de talentosas personas que han entregado su vida a nuestra Universidad, implementará una estrategia que:

 

  1. Posibilite cumplir los compromisos ya adquiridos por la Universidad, garantizando con ello la operación. Nuestro compromiso será cuidar las remuneraciones de nuestros/as académicos/as, profesores/as por hora y funcionarios/as. Para ello, optimizaremos la partida otros gastos por naturaleza, dejando intactos los gastos para alumnos, proyectos y funcionarios. En ese sentido, nuestro foco principal será reducir los gastos de la administración central y otros gastos.
  2. También debemos mejorar nuestros esfuerzos en gestionar de mejor forma las cuentas por cobrar, de manera que no se conviertan en un factor de distorsión que entregue información errónea sobre los resultados de los ejercicios financieros anuales. Nuestro compromiso es optimizar la gestión en este ámbito, propendiendo a la transparencia financiera y diseñando una política de descuento por pronto pago, que incentiven y no le dificulten la vida a nuestros estudiantes y egresados.
  3. Finalmente, se explorará la posibilidad de fomentar la articulación pre y postgado, con una oferta transversal que permita, al mismo tiempo, dar mejores posibilidades académicas a nuestra comunidad estudiantil y contribuya al crecimiento del número de académicos dedicados a la docencia y a la investigación. Así, fortaleceremos nuestra misión, la calidad de nuestra investigación y alcanzaremos economías de escalas que contribuirán al objetivo de la optimización del uso de recursos.

 

Estimada comunidad, las finanzas no son un fin en sí mismas, pero sí son cruciales para darle viabilidad al programa de gobierno que hemos comprometido con la comunidad académica y Chile. Recuperaremos la liquidez, reduciremos la dependencia de la banca –preservando nuestra autonomía–, no financiaremos la operación con deuda, como lo hicieron los últimos cuatro años el Rector y mi contrincante, optimizaremos los recursos sin afectar nuestra actividad ni a los miembros de la comunidad, aumentaremos el retorno por el uso de nuestros activos, mejoraremos la gestión de las cuentas por cobrar y, vía articulación pregrado-postgrado, aumentaremos el número de académicos y la cantidad y calidad de nuestra investigación científica.

 

Gracias por tu apoyo,

 

Dr. Rodrigo Vidal Rojas

Candidato a Rector USACH 2022-2026

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